HISTORIA DE LA FIESTA DE LA LAMPREA
La Fiesta de la Lamprea de Arbo nace a comienzos de los años 60, cuando el propio municipio decide organizar una celebración para poner en valor su producto más singular: la lamprea del río Miño.
En esta zona, la lamprea no es una novedad gastronómica, sino un alimento ligado desde hace siglos al río y a las pesqueiras, construcciones tradicionales que todavía hoy se utilizan para su captura.
Reconocimiento turístico
Con el paso del tiempo, la fiesta se consolidó como una de las grandes citas gastronómicas de Galicia, logrando distintos reconocimientos:
- Fiesta de Interés Turístico de Galicia (2005)
- Fiesta de Interés Turístico Nacional (2016)
- Fiesta de Interés Turístico Internacional (2023)
¿Cuándo se celebra?
Tiene lugar el último fin de semana de abril, coincidiendo con el mejor momento de la temporada de la lamprea.
¿Qué ocurre durante la fiesta?
Durante esos días, la actividad gira alrededor de la lamprea y su preparación más representativa: la lamprea a la arbense, cocinada en su propia sangre siguiendo una receta tradicional muy definida.
La fiesta se vive principalmente a través de la gastronomía, acompañada por vino de la zona, ambiente en las calles y música tradicional que forma parte natural del desarrollo de la celebración.
Arbomostra: pieza clave
La Arbomostra es uno de los espacios centrales de la fiesta.
En ella se reúnen productores locales y se ofrece una muestra más amplia de la gastronomía de la zona, con especial protagonismo de los vinos. Es un formato pensado para degustar, conocer producto y entender mejor todo lo que rodea a Arbo más allá de la lamprea.
Qué hacer en Arbo durante la fiesta
Además de la propia fiesta, en Arbo puedes:
- Acercarte al río Miño y ver de cerca las pesqueiras, uno de los elementos más característicos del paisaje
- Recorrer rutas de senderismo con vistas al río y al entorno natural
- Visitar bodegas de la zona y conocer los vinos de la subzona Condado do Tea
- Disfrutar de miradores naturales repartidos por el municipio
Todo ello permite completar la experiencia más allá de la propia fiesta y entender mejor el vínculo entre el territorio, el producto y la tradición.



















