HISTORIA DE LA BACOFESTA
La BacoFesta de A Rúa es mucho más que una simple fiesta; es una celebración viva que une historia, cultura y vino en el corazón de Valdeorras, Galicia. Nacida en 2014 para recuperar el espíritu de la Feria del Vino, esta fiesta transforma cada verano el entorno de O Aguillón en una auténtica villa romana donde los vecinos se visten con togas y armaduras para recrear la época y rendir homenaje a su legado vitivinícola.
Al llegar, el visitante siente que viaja en el tiempo. Las calles se llenan de legionarios, músicos y artesanos, mientras los aromas a empanadas, chorizos a la brasa y pan de maíz invitan a disfrutar de los sabores tradicionales. Uno de los momentos más emblemáticos es la ceremonia en el Puente de la Cigarrosa, donde A Rúa y Petín sellan su alianza con la entrega simbólica de una moneda de oro, marcando el inicio de una fiesta llena de teatro, música y tradición.
El vino es el protagonista absoluto. Las bodegas de la Denominación de Origen Valdeorras ofrecen sus mejores caldos para catar: desde el fresco y aromático Godello hasta tintos intensos de Mencía y Garnacha. Cada copa, servida en vasos de barro que los asistentes pueden conservar, es un brindis a la tierra y a la historia de la región.
La gastronomía acompaña esta experiencia con delicias gallegas como empanadas, quesos curados, dulces tradicionales y embutidos, que enriquecen cada momento de la fiesta.
La música inunda las calles desde la mañana hasta la madrugada, con charangas, conciertos y verbenas que animan a todos a bailar y compartir la alegría. La BacoFesta es una fiesta para vivirla intensamente, donde el público no es solo espectador sino parte activa del festejo.
Para las familias, la BacoFesta ofrece talleres, juegos, actividades deportivas y contacuentos, creando un ambiente seguro y divertido para todas las edades. Además, un mercado artesanal con productos locales, joyas hechas a mano y recuerdos históricos completa la experiencia cultural y festiva.
Los espectáculos de lucha romana, los rituales en honor a Baco y las representaciones teatrales transportan a los asistentes a otra época, haciendo que la fiesta sea también un aprendizaje vivo y una expresión de identidad colectiva.
Cuando el sol se pone sobre el Sil y las luces iluminan la villa, la BacoFesta revela su verdadera esencia: un acto de amor por la tierra, la historia y la comunidad que invita a todos a compartir, brindar y celebrar juntos.
La BacoFesta no solo se cuenta; se vive con el corazón, la voz y la memoria, dejando en cada visitante la certeza de haber participado en algo auténtico y único.





















